Despues de un rato de pasar por la vida sin deseo alguno de materializar mis pensamientos en forma escrita por fin cedo ante un impulso casi imperceptible, sutil, que mueve mis manos, al comienzo, casi maquinalmente.
Llego a esta puerta con la impresión de haber dejado algo detrás, de ser insconsiente de lo que brota de mi alma, de los deseos que nacen en mis pensamientos, sin embargo estoy aquí, soy sólo yo, reconocido.
Hoy soy un ser diferente, algo en mi cambio radicalmente, he visto a traves de la ventana de la cual jamas he querido ver, y me sorprendo, se que sigo siendo yo.
Pienso en instrospectiva, me analizo y dando pasos temerosos avanzo, avanzo hacia la compresión, hacia el deseo de aquello que vivia en mis sueños, en mis pensamientos. Se que solo soy yo, un ser viviente en un mundo ficticio, en una realidad insensata que corrompe y que destruye. Y me pregunto, ¿realmente vale la pena el esfuerzo que realizo cada día? Esforzarme sin más que con la esperanza de que algun día nuestro mundo idealizado surja de entre los escombros virtuales que lo vieron una y otra ves derrumbarse y renacer.
Soy un ser pasivo que reprueba la crueldad en cualquiera de sus manifestaciones, hacia otro humano, hacia otro ser vivo, hacia nuestro hogar, sin embargo mi busqueda por la verdad tras todas las cosas me pone en una posición que a veces hace uso de una crueldad sútil, desde mi punto de vista, la cual corrompe el statu quo de la madre naturaleza, consecuencia inegable de nuestra capacidad de ver mas alla de los hombros de gigantes.
Mi alma se entristece y mi razón busca algun sentido ético, tratando de encontrar la naturaleza humana que nos caracteriza, que nos define, que nos distingue del resto de los seres vivos de nuestro hogar. Trato de buscar un rayo de luz en la inmensa oscuridad que permea mi naturaleza, trato de buscar una razón para encontrar sentido al considerarme lo que soy. Para avanzar en la dirección que deseo y sentirme plenamente satisfecho con ello. Creo que me falta mucho por recorrer y espero algun día darme cuenta de que soy un simple ser humano, cual grano de arena en la inmensidad del espacio.
Llego a esta puerta con la impresión de haber dejado algo detrás, de ser insconsiente de lo que brota de mi alma, de los deseos que nacen en mis pensamientos, sin embargo estoy aquí, soy sólo yo, reconocido.
Hoy soy un ser diferente, algo en mi cambio radicalmente, he visto a traves de la ventana de la cual jamas he querido ver, y me sorprendo, se que sigo siendo yo.
Pienso en instrospectiva, me analizo y dando pasos temerosos avanzo, avanzo hacia la compresión, hacia el deseo de aquello que vivia en mis sueños, en mis pensamientos. Se que solo soy yo, un ser viviente en un mundo ficticio, en una realidad insensata que corrompe y que destruye. Y me pregunto, ¿realmente vale la pena el esfuerzo que realizo cada día? Esforzarme sin más que con la esperanza de que algun día nuestro mundo idealizado surja de entre los escombros virtuales que lo vieron una y otra ves derrumbarse y renacer.
Soy un ser pasivo que reprueba la crueldad en cualquiera de sus manifestaciones, hacia otro humano, hacia otro ser vivo, hacia nuestro hogar, sin embargo mi busqueda por la verdad tras todas las cosas me pone en una posición que a veces hace uso de una crueldad sútil, desde mi punto de vista, la cual corrompe el statu quo de la madre naturaleza, consecuencia inegable de nuestra capacidad de ver mas alla de los hombros de gigantes.
Mi alma se entristece y mi razón busca algun sentido ético, tratando de encontrar la naturaleza humana que nos caracteriza, que nos define, que nos distingue del resto de los seres vivos de nuestro hogar. Trato de buscar un rayo de luz en la inmensa oscuridad que permea mi naturaleza, trato de buscar una razón para encontrar sentido al considerarme lo que soy. Para avanzar en la dirección que deseo y sentirme plenamente satisfecho con ello. Creo que me falta mucho por recorrer y espero algun día darme cuenta de que soy un simple ser humano, cual grano de arena en la inmensidad del espacio.