miércoles, 16 de julio de 2008

Crimen y castigo, secuelas...

En las siguientes líneas simplemente me detendré a dar algunos comentarios sobre una de las más grandes obras, a mi parecer, que el hombre a dado a luz, “Crimen y castigo”. Sin duda alguna, como han de suponer algunos de los lectores que me conocen, hablo de Fedor Mijailovich Dostoievsky.

La obra muestra, desde la perspectiva de un brillante estudiante de derecho, como el hombre pretende librarse de la carga moral que representa actuar bajo las reglas de la buena sociedad, en su caso una sociedad aristocrática regida por el buen ver y las apariencias, para un hombre inteligente, el cual percibe el sufrimiento del mundo como el camino para llegar a la felicidad universal.

Justo ayer terminé de leer dicha obra, aunque la comencé hace una semana. Indudablemente, F. M. Dostoievsky es uno de mis literatos favoritos, pero dejémonos de palabrerías y entremos en el extracto-conclusión a la que he llegado.


Para el hombre inteligente, ésta es una suerte de cárcel, cuyos barrotes están hechos por la ignorancia, muy amplia ésta. La libertad es para el idiota, pues no ve ante sus ojos la verdadera naturaleza de su propia naturaleza y se libra del conocimiento, de la desgracia y la repugnancia de saber lo que es su propia naturaleza. Más le valdría nacer al hombre, idiota y vivir como tal, que con el peso de obrar moralmente y esperar la redención de sus pecados. Con esto no se rehúsa el inteligente de su desgracia, sino que acepta humildemente su carga, el peso que el conocimiento y la búsqueda de la verdad le depara. Pues para llegar a la felicidad es preciso sufrir, puesto que sin esto lo otro no tendría sentido.


Lo anterior es una de las máximas de la filosofía Dostoievskiana, debo admitir que aún soy un absoluto novato dado que al momento no se engendra en mí una opinión fuertemente marcada sobre dicha filosofía. Como a un amigo, es preciso compartir con él parte de nuestra vida, recurrir a sus consejos y llorar nuestras penas en sus hombros para poder decir que le conocemos íntimamente. Quizá para algunos de ustedes mi excusa sea un tanto retórica, no es así, confío comprendan la metáfora.

Me despido, por el momento, no sin insistir enfatizadamente, en que lean dicha obra, la mediten, la sientan, se vean entre los diálogos como un espectador mas, al fin y al cabo, ¿Cuántos de nosotros no hemos visto desde los ojos de R. R. Raskolnikof?

jueves, 10 de julio de 2008

Mente extraña

Ha pasado un rato sin que hubiese hecho acto de presencia en este lugar, sin embargo, aunque se que, salvo excepción mía, muy probablemente nadie mas viene por este lugar, aquí me tienen, escribiendo, perpetuando en las letras mis vivencias, mis pensamientos, mi experiencia... en resumen, parte de mi vida.

Hoy amanecí con el día nublado, en lo muy profundo de mi ser brota un sentimiento que me incita a escribir. Pienso en ello, me doy cuenta que escribir..., un simple acto de desplegar símbolos acordados de una cierta forma, sujetos a un conjunto de reglas que determinan el sentido, que restringen lo vivimos, lo que somos. Pero, a fin de cuentas, una magnifica herramienta, una muy poderosa, para expresarnos, para atravesar las barreras del tiempo, si bien, no las del lenguaje, ni mucho menos las físicas, pero si las ideológicas, que pueden ser mucho mas infranqueables que la pared mas alta que el hombre pueda construir.

Permitan que haga mi intento pues y que les brinde un poco de esta alma, de este mundo extraño, inclusive para mi, pues cuenta me doy que a cada día, con cada amanecer, me conozco un poco mas.

Hago un esfuerzo sobrenatural por entenderte, por comprender un poco tu forma de pensar, me doy cuenta que no eres mas que un simple capricho, ¡sí!, uno solo, el mas caro que hasta el momento la vida me ha dado. ¿Cómo reprocharte? Si al hacerlo reprocho al ser mismo que me ha animado, no, no es eso lo que deseo; No es lo que el destino tenía preparado para mi. Eres un capricho y surges de lo profundo de mi ser, me controlas, me llevas por el mundo sin un rumbo, sin un propósito.
Y ahora, veme aquí, a tu lado, con tantas ideas en la mente, con tanto que decir, ... si tan sólo encontrara la forma. No se que mas decir, tu solo estas, ahí, escuchando, ausente, ignorando; Mientras yo hago el esfuerzo mas grande por ver mas allá, a lo lejos y rescatar un poco de esa visión, que me brinde esperanza, que me dé consuelo. El espíritu ha caído, pero el hombre sigue de pie, la batalla de los mil días esta a punto de terminar, el destino ha sido fijado, ¿Qué acaso la naturaleza poética de esta situación no remueve un poco el polvo que ha endurecido tu corazón?
Perdón, yo mismo lo he dicho "escuchando, ausente, ... ignorando lo que digo". Has muerto, sólo quedan los restos de lo que alguna vez fuiste, del ser que alguna vez me ofreció un mundo lleno de luz, del ser que alguna vez sonrió a mi lado con la esperanza de conocer el mañana, para descubrir sus secretos, para hacer de esta una ...

Mejor me detengo aquí, hay mas cosas que hacer por el momento. Continuaré mas tarde con la redacción del extracto que comencé.
Un saludo a quienes, por alguna razón, se hayan encontrado en este rincón.

Fin de vacaciones

L as vacaciones se han terminado. Aunque es triste admitirlo, necesito al menos otra semana más para "desescansarme" de las vaca...