La obra muestra, desde la perspectiva de un brillante estudiante de derecho, como el hombre pretende librarse de la carga moral que representa actuar bajo las reglas de la buena sociedad, en su caso una sociedad aristocrática regida por el buen ver y las apariencias, para un hombre inteligente, el cual percibe el sufrimiento del mundo como el camino para llegar a la felicidad universal.
Justo ayer terminé de leer dicha obra, aunque la comencé hace una semana. Indudablemente, F. M. Dostoievsky es uno de mis literatos favoritos, pero dejémonos de palabrerías y entremos en el extracto-conclusión a la que he llegado.
Para el hombre inteligente, ésta es una suerte de cárcel, cuyos barrotes están hechos por la ignorancia, muy amplia ésta. La libertad es para el idiota, pues no ve ante sus ojos la verdadera naturaleza de su propia naturaleza y se libra del conocimiento, de la desgracia y la repugnancia de saber lo que es su propia naturaleza. Más le valdría nacer al hombre, idiota y vivir como tal, que con el peso de obrar moralmente y esperar la redención de sus pecados. Con esto no se rehúsa el inteligente de su desgracia, sino que acepta humildemente su carga, el peso que el conocimiento y la búsqueda de la verdad le depara. Pues para llegar a la felicidad es preciso sufrir, puesto que sin esto lo otro no tendría sentido.
Lo anterior es una de las máximas de la filosofía Dostoievskiana, debo admitir que aún soy un absoluto novato dado que al momento no se engendra en mí una opinión fuertemente marcada sobre dicha filosofía. Como a un amigo, es preciso compartir con él parte de nuestra vida, recurrir a sus consejos y llorar nuestras penas en sus hombros para poder decir que le conocemos íntimamente. Quizá para algunos de ustedes mi excusa sea un tanto retórica, no es así, confío comprendan la metáfora.
Me despido, por el momento, no sin insistir enfatizadamente, en que lean dicha obra, la mediten, la sientan, se vean entre los diálogos como un espectador mas, al fin y al cabo, ¿Cuántos de nosotros no hemos visto desde los ojos de R. R. Raskolnikof?