jueves, 7 de mayo de 2009

Las cosas que se dicen

Quizás es no mas que pensar en las cosas que acontecerán en el futuro, hoy me desperté con un buen sabor de boca. Afortunadamente la vida se ve mas complicada que presentar unos cuantos examenes para ingresar a la maestría. Pensando que sería este un gran acontecimiento, ahora lo dudo mucho. Ciertamente me parece bastante alentador el simple hecho de conseguir aquello por lo que me he estado esforzando en los pasados tres meses, que debo decir, fueron los mas productivos de mi vida aunque el encanto se esté perdiendo al momento. Desde luego que tiene que ver que estamos en el final del curso y ya no tenemos las mismas obligaciones que teníamos en el pasado. En su momento lo disfruté.

Ahora es tiempo de terminar lo inconcluso y cerrar un ciclo para poder continuar con otros, tendré casi tres meses para ello y espero disfrutarlos en grande. Pero primero lo primero y segundo, pues, lo segundo. Primero me gustaría volver a aquella tierra cálida (no sé porque, aunque me intriga reconocer que tengo ganas de hacerlo) y terminar mi asunto con la universidad de allá. Ya estoy resuelto a arrojar todos los resultados que he obtenido y tratar de darles forma decente, basta de estar pensando en que las cosas se terminarán si sigo el camino que he venido siguiendo. Segundo, pues eso no se los puedo contar porque es muy personal. Por eso me brinco al tercer punto, que consiste en conseguir chamba, de algo he de vivir los próximos tres meses.

Me causa una real preocupación la insertidumbre que rodea todo en la universidad de "allá". Hay cosas que debo enfrentar y no se si estoy listo para ello. Se que estoy preparado, he venido haciéndolo desde que comencé el curso en la universidad de acá pero esperemos que las cosas se dén favorablemente.

Por otro lado tengo ganas de volver a mis hábitos, los buenos hábitos, los que tenía antes de venir para acá. Salir a trotar por la noche y disfrutar de ese airecito nocturno (particularmente el de los autos cuando levantan todo aquél polvo y me dejan sin aliento). Pero ya será en el futuro próximo que las cosas se dén. Por lo pronto satisfice esta inusual necesidad de escribir, de decirme las cosas como si fuera una persona ajena a mi mismo.

martes, 5 de mayo de 2009

Divagando, pero ahora en el DF.

Siempre he pensado que soy un adicto al tiempo, que me enrollo en cosas vuelcan mi tiempo sobre experiencias efímeras y sin sentido. Quizá muchas veces ha sido así. Hoy en día las cosas van marchando muy bien en mi vida, algunas opciones se abren y me encantaría brindarme la oportunidad de experimentar cosas que me hagan sentir más vivo. El temor existe, como en toda nueva empresa que pretendemos desempeñar, la incertidumbre. Una maldita que no me cae muy bien.

Sin embargo el tiempo sigue fluyendo, las condiciones iniciales fueron favorables (ironía de físicos). Me gustaría ser mas explicito y evitar enrolarme en una redacción tan escabrosa, pero éste no es mi estilo (puedo ser terriblemente metafórico). Han de intuir que me gusta complejidad de las cosas aunque, a su vez, la determinabilidad de éstas. Es como los engranajes de una máquina, a priori, estos parecen que libran una batalla al caos pero pronto se ve una suerte de normalización.

Ya estoy divagando de nuevo, continuo de paso por decir que estoy a punto de terminar el curso propedéutico en la escuela. Mi desempeño fue satisfactorio hasta el ahora (sí, dije hasta el ahora) pero queda el momento decisivo por definir. Aquél donde se determinará el curso de mi existencia los próximos tres años. Estoy pensando en las cosas que haría y con quienes me encantaría compartir, en particular con quién. He de confezar, de entrada, que soy un romántico empedernido, con mis costumbres de antaño y mis ideas un tanto locas.

También me tocó vivir todo este alboroto por la epidemia, claro que aún estamos en "riesgo". Para mi no fue simplemente una suerte de arresto domiciliar pues me dió la oportunidad de conocer a alguien. Bastante peculiar debo admitir y con quien pase muy buenos momentos durante mi sentencia. Ayudó a que el tiempo pasara mas rápido y la soledad inherente a un enclaustramiento colectivo, por la maldita demagogia de los poderosos, se volviera mas soportable. Ahora queda dar el siguiente paso y siento... ¿qué siento? Una oportunidad, eso es lo que perciben mis sentidos y a la vez un riesgo, esto último es lo que en otras ocasiones me volvía loco... el riesgo x, el riesgo y, el riesgo z, las variables son complejas (y no matemáticamente hablando) los calculos son imposibles e inimaginable es pronosticar el resultado final dadas las condiciones iniciales. Oh ¡qué terror! (Para un secuaz del determinismo científico.)

Bueno, en general ¿qué haré? No lo sé, ¿qué sucederá? Mucho menos, ahora estoy determinado a ser como una hoja al viento. Sólo espero que éste me lleve a los rincones de la existencia y me encuentre conmigo mismo, vivo.

Fin de vacaciones

L as vacaciones se han terminado. Aunque es triste admitirlo, necesito al menos otra semana más para "desescansarme" de las vaca...