La naturaleza nos provée de todos los recursos necesarios para interpretarla, para entenderla, lo demás esta de parte nuestra, la naturaleza, a través de nuestros sentidos, nos brinda esos pedazos de información que luego, cual rompecabezas, tendemos a unir de una forma "lógica", coherente; en éste proceso aprendemos a ignorar esa maraña de ideas superfluas y absurdas que flotan en nuestro mar cognoscitivo para interpretar sólo aquello que debe ser interpretado, la sustancia.
Si me preguntas cual es la finalidad, el propósito de este texto, carezco de explicación alguna, soy producto consiente de las decisiones inconscientes de ese yo interno, de las ideas que de alguna forma adquirieron prevalencia sobre las demás en un instante absurdo caminando en círculos, observando pasar las personas en sus vidas e intentando encontrar respuestas a las preguntas que aun no he formulado, a mis preguntas, que vagan escondiéndose, entremezclándose furtivamente cual fugitivos en una cárcel de máxima seguridad, ¡eso es!, eso es mi mente, una cárcel de máxima seguridad, por esa razón no puedo encontrar las preguntas, pues estas protegidas, aisladas, encerradas, ausentes de mi, lejos, perdidas...
Que patética realidad, ingenuo de mi parte al encontrar respuestas, si éstas están incompletas,... y ¿como llegue aquí?, no lo se, de nuevo todo es absurdo, me he desviado nuevamente, he caído al abismo absurdo que circunda todos los caminos...
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