miércoles, 17 de septiembre de 2008

Finde productivo

Hoy regresé de mi, un tanto deliciosa, inactividad en casa de mis padres, por motivo de nuestro pasado 15 de septiembre de 1810. Pero bueno, no he de hablar yo también sobre algo que se puede encontrar en, quizá, la wiki o, al menos, googleando por ahí.
Sin embargo este es un blog para satisfacer un tanto mi "necedad" (jajaja, había pensado originalmente usar la palabra "necesidad", pero creo que la otra palabra se ajusta mejor) por escribir un poco sobre mis experiencias personales.

Regresando un poco a lo que interesa, seguramente habran de recordar que estoy en un reto. Bueno, durante estos dias hice un monumental avance. Este puentecito vacacional me ha servido para leer dos obras bastante buenas que me han recomendado, una de estas es El cereus florece de noche, de la autora Shani Mootoo y la otra se titula El perfume, de Patrick Süskind. En esta entrega les hablaré un poquito de El cereus flocere de noche.

El cereus florece de noche es un titulo que encierra cierta esperanza cuando lo escuchas, quizá piensas que la historia tratará un tanto sobre algo que se espera que en algún momento brille con todo su esplendor bajo circunstancias que no son del todo favorables o en el ocaso, vista desde una perspectiva un tanto contemporanea. Por otro lado, existe cierta tendencia a pensar en algo o alguien que es singularmente extraño pero que en cierta forma, dicha singularidad, encierra una belleza que sólo es posible apreciar en una atmósfera contraproducente. Esa es la historia de Phopoh Ramchandin (o Mala Ramchandin, como después se hace llamar), hija de padres provenientes de la India.

La historia, narrada desde la perspectiva de un enfermero homosexual, se centra en el problema que representa esto mismo, la homosexualidad, en la sociedad visto desde las consecuencias que aquello acarrea en una sociedad prejuiciosa. El padre de Pohpoh, Chandin Ramchandin abusa de su hija y la toma como mujer después de que su esposa le deja para irse con otra mujer muy lejos del seno familiar, dejando, sin desearlo a sus dos hijas, Pohpoh y Asha, en poder de su padre.

Después de la partida de la madre de ambas niñas, el comportamiendo del padre, Chandin, se vuelve bastante agresivo hacia sus hijas. Él con la firme intención de evitar a toda costa que ellas le dejen decide aprovecharse física y psicológicamente de ambas. Y he aquí donde Pohpoh se antepone a la sutiación para proteger a su hermana Asha del cariño corrompido de su padre.
Mucho años después, afectada por una infancia de abuso sexual, Pohpoh se encierra en un mundo paralelo al suyo, dando nacimiento a Mala Ramchandin, un alma libre, sin penas, ajena al mundo y quien representa el karma eterno de Ambrose E. Mohanty, al no tomar la decisión en su momento de librar a Pohpoh de las manos de su padre.

Les dejo con un pedacito de la obra:
[...] - Una palabra no es la sustancia misma - proclamó Ambrose con sencillez, pero al poco empezó a liarse-. Se experimenta un mundo libre de nomenclatura, sintaxis y forma léxica... se incrementan los sentidos con nombre... los sensores de las articulaciones se abren como ávidas flores, sus pequeños receptores se agitan enloquecidamente, deseosos de atraer. Todo tu ser, el físico, y sobre todo el espiritual, es una vibrante red de sinestesias... por todo el cuerpo menguan y crecen kilómetros de sangre, agua, sueros, toxinas, efluvios y nutrientes, al ritmo de la luna... el mínimo pedacito de tu ser está conectado con las sensaciones, y las sensaciones sólo se experimentan plenamente cuando reconoces que eres un conducto, una piececita vibrante en el funcionamiento del universo [...]

1 comentario:

~ Paul ~ dijo...

tssss, Spoiler!!
No debes decir quién es Mala. eso le quita a la obra un poco de sabor!(por así decirlo).

como alguién dijo: "un libro se disfuta más cuando se comparte con alguien" (no recuerdo quién lo dijo). hacia ya rato que leí este libro, y fue chido comentar y recordarlo con tu lectura. otro libro que a mi paracer es una buena opción de lectura.

P.L.U.R.

Fin de vacaciones

L as vacaciones se han terminado. Aunque es triste admitirlo, necesito al menos otra semana más para "desescansarme" de las vaca...